Días en rojo

20141121_103010Bosque de los robles centenarios de Munain-Okariz (Araba)

Naturaleza en rojo. O en ocre, amarillo, naranja. La estación más bella del año viste estos días sus mejores galas antes de dejar que el viento la desnude. Es el momento de abandonar la comodidad del hogar y salir al bosque. Nos espera un espectáculo sensacional.

Afortunadamente, en este país son numerosos los lugares en los que disfrutar del otoño. Por ejemplo, el de la foto, el bosque de los viejos robles (muchos de ellos con más de 500 años de existencia) que se refugia a la sombra de la sierra de Entzia, entre los pueblos de Munain y Okariz (Araba). Ese y otros muchos aparecen en Rutas por los bosques más bellos, el segundo libro de la colección Euskal Herria. Otras opciones clásicas son los hayedos de Urbasa, Aralar, Aizkorri-Aratz, Baztan y la selva de Irati. En caso de que sean ellos nuestro destino, los nuevos mapas de Sua nos serán de gran ayuda.

Finalmente, no debería faltar en nuestra mochila la guía de árboles de Euskal Herria, para poder saber a qué especies debemos agradecer la belleza que nos regala el otoño.

Días de viento sur

laga2014kourriaPlaya de Laga (Ibarrangelu) en un amanecer de este mes de octubre.

En otoño son habituales los días de viento sur. No lo son tanto las temperaturas, más calurosas que cálidas, que hemos tenido a lo largo del mes de octubre. En cualquier caso, nos han ofrecido en bandeja disfrutar tanto de nuestros montes como de los hermosos parajes costeros.

Era un amanecer de viento sur el que refleja la fotografía. Ese viento sur que en nuestro país recibe tantos nombres sugerentes (herriko haizea, erreka haizea, aizerri, andre-haize…). Ese viento sur que nos regala amaneceres y atardeceres de intenso rojo.

Disfrutemos de él mientras dure. Un día dejará de soplar y tardaremos en volver a sentirlo. Será el tiempo de los fríos, las lluvias y las nieves, ellos también, a su manera, bellos y estimulantes.

 

Llega la mejor época para la observación de aves

PLANES CON NIÑOSObservando aves en Plaiaundi (Txingudi). Foto: Archivo Sua.

La pasada semana se marcharon las golondrinas del etarte de un caserío de Ibarrangelu, como de tantos otros. Lo hicieron sin darse importancia, tras pasar todo el verano aquí, con África metida entre ceja y ceja. Pero con la intención de volver el año que viene. También la semana pasada iniciaron su primera singladura africana las jóvenes águilas pescadoras de las marismas de Urdaibai. Ojalá sea un viaje de ida y vuelta!

Cuando se van las golondrinas es que el verano se agota. Pronto sentiremos la presencia del otoño, momento en el que en los altos puertos de montaña y en marismas y humedales se concentrarán miles de aves durante sus migraciones. Es el momento para verlas llegar a nuestras costas (en Jaizkibel, o en el observatorio recién abierto en el viejo faro de Matxitxako…) o de rebasar los collados pirenaicos en puntos como Organbidexka o Lindus. También podemos acercarnos a las marismas litorales, donde se concentran centenares de ejemplares (Urdaibai Bird Center, Plaiaundi en Txingudi, las marismas de los ríos Urdazuri y Aturri en Lapurdi…). Y no podemos olvidar que miles de aves se tomarán un descanso en los humedales navarros (Pitillas y Las Cañas, por ejemplo) y alaveses (lagunas de Salburua, que se pueden contemplar desde Ataria, de Guardia y los pantanos de Urrunaga y Uribarri-Ganboa).

Y si vamos a observar aves, nos puede resultar de gran utilidad la Guía de Aves de Euskal Herria. Gracias a sus textos y a los extraordinarios dibujos de Calros Silvar, podremos identificar las aves que sobrevuelan estos parajes naturales.