Aloña (1.239 m) invernal

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Camino de la cumbre de Aloña por el camino cubierto de nieve.

Aunque es el monte más popular y concurrido de los que conforman la sierra de Aloña, la cima de Gorgomendi (1.239 m), como también se la denomina, no es la cumbre más alta del cordal. Este honor le corresponde a la cima de Butreaitz con sus 1.323 m. La sierra de Aloña se encuentra dentro del Parque Natural de Aizkorri-Aratz.

En la carretera que sube desde Oñati al santuario de Arantzazu nos encontramos con el bar-restaurante de Urteagain (505 m), perteneciente al barrio oñatiarra de Uribarri, y que será nuestro punto de inicio para la ascensión al monte Aloña. La pendiente es pronunciada y continua desde el principio en nuestro itinerario que asciende por la herbosa cresta occidental.

Alcanzamos la primera cumbre, Belauko (905 m), antes de continuar por el lomo de la cresta. La nieve cada vez tiene más espesor y la visibilidad disminuye según vamos ascendiendo. Rebasamos sucesivamente varios refugios. Aprovechamos para almorzar en uno de ellos, antes de ascender definitivamente hasta la gran cruz de hierro que se alza en la cumbre de Aloña (1.239 m).. En esta ocasión, la fuerte ventisca de nieve no nos dejará verla ni disfrutar de su panorámica con la villa de Oñati situada 1.000 metros por debajo, a nuestros pies.

GUÍA PRÁCTICA

TIEMPO: 2 h de ascenso

DESNIVEL: 735 m

DISTANCIA: 4,2 km

ACCESO: Desde la localidad de Oñati se toma la carretera que asciende al Santuario de Arantzazu. Antes del cruce hacia Araotz se encuentra el restaurante de Urteagain.

MAPA: Aizkorri-Aratz. Mapas Pirenaicos. Sua Edizioak. Escala 1:25.000.

ALREDEDORES: Cuevas de Arrikrutz en Araotz, santuario de Arantzazu y casco urbano de Oñati.

alo1Solitario árbol en la ladera nevada de Aloña.

Días en rojo

20141121_103010Bosque de los robles centenarios de Munain-Okariz (Araba)

Naturaleza en rojo. O en ocre, amarillo, naranja. La estación más bella del año viste estos días sus mejores galas antes de dejar que el viento la desnude. Es el momento de abandonar la comodidad del hogar y salir al bosque. Nos espera un espectáculo sensacional.

Afortunadamente, en este país son numerosos los lugares en los que disfrutar del otoño. Por ejemplo, el de la foto, el bosque de los viejos robles (muchos de ellos con más de 500 años de existencia) que se refugia a la sombra de la sierra de Entzia, entre los pueblos de Munain y Okariz (Araba). Ese y otros muchos aparecen en Rutas por los bosques más bellos, el segundo libro de la colección Euskal Herria. Otras opciones clásicas son los hayedos de Urbasa, Aralar, Aizkorri-Aratz, Baztan y la selva de Irati. En caso de que sean ellos nuestro destino, los nuevos mapas de Sua nos serán de gran ayuda.

Finalmente, no debería faltar en nuestra mochila la guía de árboles de Euskal Herria, para poder saber a qué especies debemos agradecer la belleza que nos regala el otoño.