
Los libros de la colección Euskal Herria Liburuak para el 2018 nos van a conquistar. Estamos seguros de ello porque, desde la variedad y la calidad, nos plantean grandes propuestas capaces de enganchar a cualquiera que ame a este país y disfrute al recorrerlo y conocerlo. Planes diferentes, atractivos, sugerentes. Euskal Herria, en todo su esplendor.
Abrirá el año, en breve, “Excursiones por lagos, embalses y humedales”, que nos llevará a 36 espacios de estas características de la mano del especialista Josean Gil-García. En marzo verá la luz “Parque natural de Gorbeia. Guía completa y excursiones”, de Alberto Muro, destinado a ser libro de cabecera de quien quiera visitar cualquier rincón de este fabuloso espacio natural.
Mayo nos traerá otra pequeña joya, “Rutas para descubrir árboles monumentales”, de Jonathan Rubines y Marta Villota, pensado para realizar grandes excursiones y conocer los árboles singulares repartidos por el país.
Los más montañeros le han echado el ojo al libro de julio, “Excursiones por crestas y cordarles”, de Joana Garcia y Txemi de los Dolores, una sucesión de propuestas para cabalgar a lomos de nuestas montañas más memorables.
En septiembre llegará el turno de “Rutas a foces, gargantas y desfiladeros”, de Juan Carlos Muñoz y Mar Ramírez, un compendio de propuestas para conocer pasos naturales acogotados por paredes verticales en los que se dan cita la flora y fauna salvaje, la historia y la leyenda.
El año se cerrará con otro libro de Alberto Muro, “Excursiones a valles escondidos”, destinado a poner a nuestro alcance territorios que a día de hoy quedan fuera de los itinerarios turísticos habituales. Espacios poco frecuentados, remansos de paz y de belleza que, a buen seguro, nos cautivarán.
La colección Euskal Herria Liburuak acaba de publicar el último título de 2017,
El pasado ha dejado en el paisaje más huella de lo que a simple vista pudiera parecer. Es cierto que la ocupación del espacio que nos imponen las formas actuales de producción transforma gran parte de nuestro territorio, a menudo de forma casi irreversible. Pero aún quedan muchos rastros, por ejemplo, de las primeras poblaciones del país. Algunas de ellas tienen la singularidad de ocupar las cimas de muchas de nuestras montañas. Quizás las hemos hollado sin ser conscientes de que bajo nuestras botas reposa una parte importante de nuestro pasado. Son los castros prehistóricos, los poblados amurallados de la Edad de Hierro. Ellos protagonizan un nuevo y apasionante libro de Santiago Yaniz,