Vías Verdes, el libro para disfrutar de Euskal Herria en bici y a pie

portadaVV.inddHubo un tiempo en el que vetustas locomotoras a vapor surcaban cansinas los parajes más inaccesibles del país. Aquellas temerarias se atrevían por la foz de Irunberri, por el valle de Leitzaran, por las crestas de Durangaldea y por tantos otros lugares agrestes. Hoy no son más que un recuerdo, pero por muchas de las rutas que trazaron circulan ciclistas y peatones disfrutando de cómodos paseos por paisajes maravillosos.

SONY DSCTodas las vías verdes (antiguos trazados ferroviarios en desuso adaptados para circular en bicicleta) del país están recogidos en el tercer libro de la colección Euskal Herria Liburuak, titulado ‘Vías Verdes, bidegorris y caminos naturales’, obra del escritor y fotógrafo Alberto Muro. Junto a ellas ha incluido los mejores bidegorris del país, para que los amantes del pedal y quienes gustan de los paseos puedan recorrer de manera segura y sin necesidad de afrontar grandes desniveles parajes naturales de inusitada belleza.

En total el libro recoge 39 vías verdes y bidegorris repartidos por gran parte del país: Araba, Bizkaia, Gipuzkoa, Lapurdi y Nafarroa. Desde clásicos como el Plazaola o el Tarazonica hasta los recorridos que bordean el río Aturri, los pantanos del Zadorra o Urdaibai. Textos detallados, fotografías y mapas de los recorridos conforman una invitación irrechazable a conocer el país a golpe de pedal o a pie.

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Guía de Vías Verdes, rincones inolvidables desde los viejos caminos de hierro

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El próximo mes de junio saldrá a la luz el tercer título de la colección Euskal Herria Liburuak, tras los exitosos ‘Ama Lurra’ y ‘Rutas por los bosques más bellos’. Se trata de Guía de Vías Verdes, obra del escritor y fotógrafo Alberto Muro. En sus 216 páginas y a través de 38 propuestas el libro recorre la totalidad de las rutas ferroviarias que han sido recuperadas para disfrute de peatones y ciclistas así como otras sugerencias por bidegorris con encanto.

Ciertamente sorprende el número de trenes que recorrió el país en el pasado y, más aún, algunos de los parajes que surcaron, por lo salvajes y montaraces que eran. Recorreremos plácidamente rutas que hace años cubrían raíles y locomotoras por lugares tan excepcionales como el valle de Atxondo, los cursos de ríos como Barbadún, Bidasoa, Irati o Leitzaran, el corazón de la Montaña Alavesa…