Por Azordoiaga al embalse de Artiba

EH25_LAGUNAS_cubierta.inddEl número 25 de la colección Euskal Herria Liburuak, titulado “Paseos por lagos, embalses y humedales”, recoge 36 propuestas para conocer los espacios terrestres en los que el agua es el protagonista. Su autor, el experto montañero y gran conocedor del país Josean Gil-Garcia, nos guía por lagunas, canales, lagos de montaña, pantanos, balsas y barthes a lo largo de todo Euskal Herria.

Uno de los recorridos recogidos en el libro asciende desde Alonsotegi (Bizkaia) hasta el coqueto embalse de Artiba, a la sombra de Pagasarri y Ganekogorta. Un gran plan para cualquier fin de semana.

EH25_EMBALSES-LAGUNAS

Altos de Abodi

abodi1

Con esta ruta circular por la sierra de Abodi a una altura media de 1.400 m nos parecerá que estamos caminando cerca de las nubes. La ruta transita por verdes y suaves lomas hasta llegar junto al dolmen de Harrizabala. El regreso lo realizamos por el interior de un hayedo.

Iniciamos el itinerario en el alto de Tapla (1.410 m), en la carretera que desde Otsagabia se dirige hacia la selva de Irati. Siguiendo las marcas verdes que van unidas con las del GR 11, ascendemos por la ladera sur de la sierra de Abodi. Rápidamente alcanzaremos el alto del perfil cimero mientras a la izquierda queda la rocosa cima de Idorrokia (1.492 m). Continuamos nuestra marcha dejando hacia el norte la extensa selva de Irati presidida en la lejanía por el majestuoso pico Orhi (2.017 m).

Tras un suave y agradable paseo alcanzamos la cumbre de Abodi Occidental (1.496 m), donde encontramos un vértice geodésico. Caminando siempre hacia el este, un suave descenso nos lleva hasta el paso de las Alforjas (1.430 m), entre dos dolinas o grandes cavidades en la tierra. Este paso era utilizado hace años en la explotación maderera de Irati y hoy en día es un punto de paso del sendero GR 11, la travesía transpirenaica que une el mar Mediterráneo con el Cantábrico. Giramos hacia el sur y nos acercamos hasta el dolmen de Harrizabala o Piedra de Sansón. Alargando un poco más la vista hacia el sur vemos la ermita de Muskilda sobre el precioso pueblo de Otsagabia. A unos metros de donde nos encontramos observamos una borda de pastores.

Desde el monumento prehistórico seguimos por la derecha las indicaciones de una flecha hacia el interior de un hayedo. Vamos descendiendo tranquilamente por el bosque y una vez que lo dejamos atrás, seguimos flanqueando la ladera hasta el punto de partida en el collado de Tapla. Todavía tendremos tiempo de acercarnos hasta el mirador situado en el alto, que nos muestra las sinuosas y verdes montañas del valle de Zaraitzu/Salazar.

GUÍA PRÁCTICA

TIEMPO: 1 h 45 min (circular)

DISTANCIA: 5,8 km

DESNIVEL: 150 m

ACCESO: El alto de Tapla se encuentra en el kilómetro 14 de la carretera que desde Otsagabia asciende hasta la selva de Irati.

MAPA: Irati. Cuadernos Pirenaicos. Sua Edizioak. Escala 1:25.000

INFO: www.irati.org

ALREDEDORES: Otsagabia y selva de Irati.

abodi2

Mesa de orientación en el alto de Tapla.

Campas de Legaire y monte Baio (1.197 m)

errekaondoan.jpg

Por los rasos de Legaire, junto al arroyo.

La sierra de Entzia nos muestra su parte más amable en estas relajantes praderas de Legaire. Esta meseta herbosa es la prolongación geológica y biológica de la sierra de Urbasa y constituyen un contrafuerte rocoso presidido por las cimas de Baio (1.197 m) y Mirutegi (1. 165 m) que se asoman a la Llanada Alavesa. Estos rasos, protegidos por el bosque de Lekuona, forman un remanso de paz y tranquilidad tan solo amenazado por el sonido de los cencerros del numeroso ganado que pasta en ellos. El recorrido tiene su punto culminante en la cumbre de Baio, para regresar otra vez a los rasos de Legaire por el puerto de Bikuña y a través del hayedo pasar junto a unas chabolas de pastores. El puerto de Opakua, que une las localidades de Agurain – Salvatierra con Kanpetzu – Santa Cruz de Campezo, nos sirve como punto de partida para esta sencilla y relajante excursión.

Itinerario

Desde el aparcamiento del raso de Legaire (1.005 m) comenzamos el recorrido por una pista que se adentra en las campas siguiendo las rodadas. Pasados unos metros, en la bifurcación, optamos por seguir el camino de la derecha. Vamos remontando la ligera pendiente y como consecuencia de ello, la visión sobre las campas se va ampliando cada vez más. En el siguiente cruce tomamos el ramal de la izquierda para seguir en la dirección del abrevadero que, al rebasarlo, se queda a nuestra izquierda. A continuación, descendemos hasta el arroyo de Legaire y lo cruzamos, continuando en línea recta a través de la pradera. En nuestro camino vemos una hilera de hayas por nuestra izquierda, en la que no penetramos en momento alguno. En pleno centro del raso, evitamos llegar a la orilla del arroyo de la derecha, continuando ladera arriba por el camino de la izquierda. Superado el promontorio de Lekuona, seguimos adelante con la compañía de un cercado por la izquierda. Andamos hacia el interior del hayedo hasta que alcanzamos una borda. Una vez que la rodeamos, la dejamos a nuestra izquierda para girar una decena de metros más adelante hacia la derecha en sentido ascendente.

Continuamos a través del bosque para alcanzar, en el mismo borde del acantilado, un perfecto balcón sobre la llanada y el techo de la excursión: la cima de Baio (1.197 m – 45 min). Seguimos por la izquierda, hacia el alto de Opakua, por un sendero que transcurre paralelo al acantilado y que va descendiendo suavemente hacia el sur y tras rebasar un par de cercados alcanzamos finalmente el puerto de Bikuña (1.095 m – 50 min). No cruzamos el paso, sino que optamos por girar a la izquierda y continuar por el sendero que avanza paralelo al cercado. Más adelante, el camino se hace más ancho y termina por confluir con otro mayor y más embarrado por el tránsito de ganado que soporta. Continuamos por él en sentido descendente. Siguiendo nuestros pasos en paralelo al cercado, atravesamos un enorme hayedo aunque de vez en cuando tenemos que atravesar pequeñas campas de mullida hierba. Al llegar al siguiente cruce, evitamos una pista que nos viene por la derecha y seguimos fieles a la dirección que ahora toma el cercado hacia el norte. Aparecemos en el prado previo a las bordas de Legaire que ya las vemos a unos cien metros de distancia, por la derecha.

baio

Baio (1.197 m)

Pasamos por delante del conjunto de cercados y chabolas para llegar nuevamente hasta la regata de Legaire por la que hemos transitado anteriormente. Lo cruzamos y hacemos lo mismo con la campa que se nos presenta delante, para alcanzar el punto de partida de esta relajante excursión (1.005 m – 1 h 30 min). En el centro del recorrido se encuentra el cromlech de Mendiluze, la gran joya megalítica de Legaire. Excavado y restaurado en el año 1984, tiene un diámetro de más de 10 metros, con cuatro menhires y 80 piedras testigo.

ACCESO

Desde el puerto de Opakua, en la carretera que une Agurain – Salvatierra con Kanpezu, una pista asfaltada se interna por la sierra de Entzia hasta el aparcamiento de Igorita. Dejamos el asfalto y giramos a la izquierda por la pista de tierra hasta el raso de Legaire. En total, son 7,5 km. desde Opakua.

DATOS PRÁCTICOS

TIEMPO: 1h 30 min. (circular)

DISTANCIA: 5 km.

DESNIVEL: 192 m.

PUNTOS DE INTERÉS: Cromlech de Mendiluze, menhir de Akarte, panorámica desde la cima del Baio.

ALOJAMIENTO: CR Zadorra Etxea (Agurain): 945 312 427. Casa Rural Mendiaxpe (Araia): 945 304 212 / 646 104 584.

DIFICULTAD: Fácil

CARTOGRAFÍA: Parque Natural de Izki – Entzia. Cuadernos Pirenaicos. Sua Edizioak. Escala: 1:25.000.

SUGERENCIAS: Aunque la excursión es sencilla, hay que tener cuidado en caso de niebla. Deberemos llevar agua. En las campas hay mucho ganado por lo que deberemos tener cuidado para no asustarlo.